Contexto
El siglo XIX en España comienza con la famosa Guerra de la Independencia, enfrentándose y ganando al imperio napoleónico. El siglo da comienzo como un importante periodo de transformación y modernización industrial. Otro aspecto relevante es el paso de una monarquía absolutista a una parlamentaria y constitucional, en la que los derechos señoriales, la Inquisición y la sociedad feudal desaparecen, surgiendo una nueva sociedad de clases con la burguesía y la clase obrera.
Al comienzo del siglo la industrialización todavía no tiene un gran auge, manteniendo a la agricultura como principal sector. Es a finales de siglo cuando la economía se moderniza, gracias a la explotación minera de nuevas empresas extranjeras y al desarrollo de las redes de ferrocarril y carreteras. Fue un periodo de constantes contrarrevoluciones, guerras civiles y luchas que derivaron en la caída de la monarquía para dar pie a la «Primera República» en 1873.
Vicálvaro durante este siglo
Durante este siglo, el pueblo de Vicálvaro pertenece al partido de Alcalá. Su economía sigue basándose en la agricultura y la industria local, en concreto la del pan y (en menor medida) la del vino. La población ha seguido creciendo hasta alcanzar prácticamente los 2.000 vecinos y 380 viviendas.
Vicálvaro estaba conectado con Alcalá y Madrid a través de trenes y coches, disponía de un servicio de mensajería diario y de una escuela pública, además de una escuela de adultos. El pueblo contaba con tan sólo dos médicos al servicio de 94 familias necesitadas y una única farmacia. Las autoridades estaban formadas por un juez y un fiscal del Ayuntamiento, con una pequeña cárcel. Para el ocio, disponía de un casino, un teatro, un café y una pequeña zona de paseo hacia la estación de tren, además de una casa para huéspedes y dos posadas.
Los límites del pueblo
Un suceso de gran relevancia fue el «privilegio de villazgo» que progresivamente fueron adquiriendo los pueblos de alrededor de Madrid. En 1821, la Villa de Madrid realizó un deslindamiento de su terreno para definir el límite que lo separaba de Vicálvaro, marcado por la frontera natural del arroyo del Abroñigal, considerado así hasta 1949.
La Desamortización de Mendizábal
La «Desamortización de Mendizábal», propuesta en 1835 por Juan Álvarez de Mendizábal, consistió en la expropiación y venta de terrenos y propiedades de la iglesia católica, con el fin de recuperar la economía de España. También se expropiaron y subastaron varios terrenos de Vicálvaro, aunque en menor proporción, ya que la mayoría de las fincas del pueblo eran rústicas.
El «carlismo» en Vicálvaro
La guerra carlista fue uno de los conflictos internos protagonistas del siglo, originado por la sucesión de la corona. En 1837, el bando carlista logra entrar en Madrid teniendo que atravesar Vicálvaro para, finalmente, perder la guerra.
El antiguo cuartel militar
Como consecuencia de la Guerra de la Independencia, gran parte del edificio quedó arruinado por los bombardeos, y tuvo que ser reconstruido en 1823. En 1844, bajo el reinado de Isabel II, se crea el Cuerpo de la Guardia Civil y el duque de Ahumada establece este cuartel general en Vicálvaro. A lo largo de su historia, el cuartel sufrió dos grandes incendios: el primero en 1908 y el segundo trece años más tarde.
La Vicalvarada
La «Revolución de 1854», también conocida como «La Vicalvarada», fue un levantamiento militar en el que las tropas lideradas por el general Leopoldo O'Donnell se enfrentan a las tropas del gobierno, dando fin a la década moderada para dar pie al «bienio progresista». El levantamiento recibe este nombre porque tuvo lugar en un terreno cercano al antiguo pueblo de Vicálvaro. A día de hoy, es en esta misma zona donde el barrio ha establecido un parque que recibe el mismo nombre que la batalla.
Los «ahumaos»
Un antiguo mote que recibían los vecinos del pueblo era el de los «ahumaos». Existen dos hipótesis. La primera, la más popular, cuenta que en una disputa por una imagen de la Virgen entre Vicálvaro y Vallecas, el juicio se llevó a cabo encendiendo una gran hoguera, y colocándose cada pueblo a un lado, siendo ganador el pueblo hacia el que no se dirigiese el humo; los vecinos de Vallecas agitaron sus capas para empujar el humo hacia Vicálvaro. La segunda hipótesis, más realista, explica que el apodo proviene del segundo apellido del fundador del primer cuartel de Artillería en Vicálvaro: el Duque de Ahumada.
Evolución social
Durante este siglo, gran parte de los vecinos de Vicálvaro trabajaban como agricultores, canteros y ganaderos, manteniéndose como una población humilde. Vicálvaro también estaba habitado por algunas familias nobles, las más representativas del Marqués de San Leonardo, del Duque de Sevillano y de los Condes de La Vega del Pozo.
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