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175 aniversario de la creación de la Guardia Civil

 

     El sábado 13 de abril de 1844 la Reina Isabel II firma la Real Orden que comisiona al Duque de Ahumada para organizar la Guardia Civil y establece como cuarteles para entrenamiento de caballería e infantería los de Vicálvaro y Leganés respectivamente. El Duque toma posesión de su cargo el día 15, lunes, y establece las bases para la formación del cuerpo, que son recibidas en el Ministerio de la Guerra el día 20 de abril. Aprobadas estas bases, se constituye la Guardia Civil por el Real Decreto de 13 de mayo de 1844, día que se celebra la fundación de este cuerpo. 

 

     En el año 1994, la Guardia Civil cumplía siglo y medio de existencia. Con este motivo Vicus Albus sugirió al director del Centro Ramon Carande, Jose Carlos Fernandez Rozas, rendir homenaje a la Guardia Civil puesto que el edificio donde el centro universitario tenía su sede, albergó el primer escuadrón de caballería de dicho cuerpo en 1844.  El centro accedió a nuestra propuesta y se celebró un emotivo acto, con asistencia de numeroso público, autoridades y personal del instituto armado. En el mismo acto la asociación hizo entrega al cuerpo armado del Trofeo del Ahumao, galardón que concedimos por primera y única vez (hasta ahora).

El escultor Emilio Laiz Campos

     Emilio Laiz Campos. Don Emilio Laiz Campos nace en Madrid, concretamente en la población de Vicálvaro, el 27 de Diciembre de 1917.

     Comenzó su carrera artística a la temprana edad de 8 años en los estudios de D. Lorenzo Coullaut Valera, grandísimo escultor autor entre innumerables obras del Monumento al Quijote de la Plaza de España de Madrid. Estas primeras enseñanzas las complementó con sus estudios en la Escuela de Bellas Artes de Madrid.

José Jackson Veyán en Vicálvaro

     Corría  los inicios del año 1877,  Jackson Veyán, como oficial segundo se encontraba prestando su servicios de la Central de Telégrafos en Madrid, en   el mes de enero  había tenido a su primera hija  María Jackson Álvarez, y  empezaba a tener una reputación como poeta y como autor teatral. El Ministerio de la Gobernación acuerda  en los días 14,15 y 16 de marzo abrir al público con servicios limitados y dependientes de la sección de Madrid Estaciones Telegráficas  en Vicálvaro, Leganés y el Pardo.

     Vicálvaro, que desde el año 1951 se encuentra anexionado a Madrid, era  en el último tercio del siglo XIX un pequeño pueblo  pero con un gran amplio termino municipal,  y sus habitantes se dedicaban  en gran medida a la agricultura, ganadería, y cantería, y existían en el mismo  un importante acuartelamiento (que sin duda contribuyó a que se estableciera  en la localidad la estación telegráfica, tras las guerras carlistas).

La Vicalvarada

   Publicamos este artículo con motivo del aniversario de la Vicalvarada, denominación que se le dio a una serie de acontecimientos producidos en el verano de 1854, con origen en un pronunciamiento militar cuyo escenario inicial fue nuestro pueblo.

Fuente: WikiCommos
Grabado de la Batalla de Vicálvaro (fuente: Wikicommons)

    En este periodo de transición entre el antiguo régimen y las actuales democracias representativas, la monarquía española tenía un talante muy conservador, y la joven reina Isabell II, heredó de su madre un concepto patrimonialista del trono, y la fobia al progresismo identificado con los peligros revolucionarios de la entonces reciente Revolución Francesa. Por ello la monarquía apoyó preferiblemente a los moderados coartando el acceso al poder de los progresistas siempre que pudo, y para ello nunca se permitió el libre ejercicio de la democracia a través del sufragio, sino que en la práctica la monarca era quién elegía realmente los gobiernos.

    La Vicalvarada, empezó como un pronunciamiento militar más de entre todos los producidos a lo largo del siglo XIX, cuando las conspiraciones en los más altos resortes del poder, eran la herramienta para obligar a la Corona a deponer e instaurar gobiernos, puesto que el sufragio era a menudo un simple formalismo amañado para enmascarar los cambios de poder por la fuerza de una parte de la clase dominante, en los que el pueblo era a menudo un mero espectador, o sólo participaba canalizando el descontento contra el gobierno de turno.

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