Defensa del patrimonio histórico de Vicálvaro La Asociación

Intentos de salvación infructuosos

El pasado 24 de agosto de 2026, desapareció el antiguo puente del Tren de Arganda sobre la línea ferroviaria de Vicálvaro.

Desde Vicus Albus queremos lamentar profundamente la pérdida de una estructura que era mucho más que un viejo puente.

Era una de las últimas huellas físicas del Ferrocarril del Tajuña, el popular Tren de Arganda, y del desarrollo ferroviario e industrial que transformó Vicálvaro y el sureste de Madrid desde finales del siglo XIX.

Era parte de nuestra historia.

Y su pérdida resulta especialmente dolorosa porque durante años se planteó su recuperación.

En 2007, a propuesta de Vicus Albus:

  • El pleno de la Junta Municipal de Vicálvaro aprobó su recuperación y reapertura peatonal.

En 2018:

  • La Junta Municipal de Vicálvaro volvió a aprobar instar a su recuperación y reapertura.
  • El Consorcio Regional de Transportes estudió su rehabilitación y estimó aproximadamente 200.000 euros para restaurarlo.
  • En el Congreso de los Diputados se presentó una iniciativa para recuperar el histórico trazado del Tren de Arganda como ecovía, señalando expresamente la importancia del puente de Vicálvaro.

Pero aquellas propuestas no llegaron a hacerse realidad.

Y en 2024, el proyecto de construcción de ADIF para la adaptación de la infraestructura ferroviaria ya contemplaba expresamente la “DEMOLICIÓN ESTRUCTURA” correspondiente al puente identificado como “VICALVARO (TAJUÑA)”.

Ayer, finalmente, cayó.

Desde Vicus Albus queremos expresar nuestra tristeza, pero también nuestra protesta por la falta de actuación que ha permitido que desaparezca una pieza tan significativa de nuestro patrimonio.

Y especialmente queremos pedir explicaciones a las administraciones que durante estos años conocían su existencia, su valor y que aprobaron propuestas para recuperarlo.

También a la Comunidad de Madrid, cuya inactividad en materia de conservación de este patrimonio ferroviario merece, como mínimo, una explicación.

No afirmamos que la Comunidad haya ordenado su demolición: la documentación que conocemos sitúa la demolición dentro de un proyecto de ADIF. Pero sí creemos legítimo preguntarnos qué hizo la Comunidad durante estos años para defender la conservación de este elemento de la historia de Vicálvaro.

Y ahora viene la despedida.

Ayer, la presidenta de la Comunidad de Madrid utilizaba un “chao pescao” para zanjar las preguntas de los periodistas sobre otra polémica de actualidad.

Pues bien.

Hoy nos toca a nosotros utilizar la misma expresión.

Pero esta vez para despedir algo que sí ha desaparecido para siempre.

Adiós, puente del Tren de Arganda.

CHAO, PESCAO.

Una polémica puede cerrarse.

Un puente histórico, cuando se derriba, no vuelve.

Seguiremos peleando por ver la posibilidad de que la estructura sea ubicada en algún punto de Vicálvaro donde quede para su contemplación y recuerdo de lo que fue Vicálvaro y su famoso “Tren de Arganda” que pita más que anda.

Compartimos fotografías del puente y seguiremos conservando a disposición de los vecinos y de los investigadores sobre nuestra historia, documentación histórica, con más de un siglo de antigüedad, para que, aunque ya no podamos conservarlo físicamente, podamos conservar su memoria.